Pero el tiempo no es el único problema. Uno muy importante es tu olor. Tu maldito olor. Todo me huele a ti. Y cuando digo todo, me refiero a absolutamente todo. Y eso hace, como es obvio, que me esté recordando en todo momento a ti. Lo que implica que me muera de ganas de volver a estar contigo. ¿Sabes qué?: esto me hace darme cuenta de que me gustas muchísimo más de lo que pensaba. Que no sé si te quiero, porque ha pasado poco tiempo para llegar a asegurarlo. Lo que está claro es lo que siento en mi interior. Y eso, por mucho que lo intente, no se puede expresar en sentido completo, a través de palabras.

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