Yo antes lloraba casi diariamente. Era como una especie de hábito. Lo hacía porque(ahora estoy completamente segura) me gustaba una persona que no podía tener. En verdad, lloraba continuamente. Debería haberlo parado antes; no fui capaz. Me he dado cuenta de que una gran mayoría de personas somos masocas por naturaleza. Al haber algo que nos duele lo recordamos sin parar. Haciéndonos más daño. Ahora lo comprendo. Ahora que estoy fuera, lo veo.Hace más o menos cinco meses que eso ya no me pasa. No lloro por esa persona. Ya no más. Y espero no derramar ni una sola lágrima más por dicha persona. Nunca.
Me gusta llorar. Me gusta porque es una forma de sacar todo lo bueno, lo malo; todo. Todo lo que uno tiene dentro. Es necesario renovar sensaciones y sentimientos. Desechando antiguos y acogiendo nuevos. Ese es el sistema que sigo. Desechar, acoger. Desechar, acoger. Esa es la vida. Esa es mi ley de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario