He sido muy cobarde y todavía lo soy. Nada de eso ha cambiado, aunque intento hacer creer que sí. Pero es que todo esto me resulta tan difícil...Tanto como intentar estornudar con los ojos abiertos.
De verdad te digo que esto es real. Que al principio parecía una tontería, pero que ahora es mucho más. Que te me has metido muy adentro. No tengo ni la menor idea de cómo lo has hecho, pero te has ganado un hueco en mi corazón y en mi mente que no puedo reemplazar.
Que intento engañarme a mi misma y a los demás de lo que pasa por mi cabeza, pero que nada funciona. Nada hace que me olvide de ti. Eres mi puta obsesión joder.
Y estoy tan segura de todo esto porque incluso en mis peores días, tú eres capaz de alegrarme con estupideces. Porque consigues hacerme sonreír con solo verte pasar. Porque se me ilumina la cara y tú ni siquiera lo sabes.
Pero tu no te preocupes por nada. No tienes que sentirte mal. Porque todo esto es culpa mía. Es culpa mía que me fijara en alguien como tú. Es culpa mía que no lo parase cuando aún estaba a tiempo. Y también es culpa mía si no tengo lo cojones suficientes para decírtelo ahora.
No estoy queriendo decir que me arrepiento de haberlo hecho. Porque no lo hago. Aunque haya llorado por ti, mares. Sé que ha valido la pena. Por eso no me arrepiento. Y no lo hago porque tengo 16 años y sabía que esto iba a pasar tarde o temprano. De hecho, me gusta que haya sido temprano, porque dicen que esta es la mejor etapa de mi vida y no me gustaría haberla pasado por alto. Ahora sé que no lo he hecho.
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